viernes, 30 de octubre de 2009

La ausencia de verdad en las críticas a la Minería.


De chicos se nos enseñan muchas cosas, pero hay frases que nos perduran toda la vida, una de ellas queremos recuperar hoy: “lo más importante es decir la verdad”. Este adagio popular, que es el revés inverso de un famoso refrán “las mentiras tienen patas cortas”, nos permite explicar mucho de lo que analizaremos. Claro está que si ponemos estas frases en diferentes contextos, la mismas poseen un diverso funcionamiento.
En suma, en estas líneas analizaremos un video antiminero que está subido a Youtube, y que es actuado por reconocidos actores argentinos, el mismo será elucidado situándolo en un marco más general: la minería de hoy en Argentina y las críticas que recibe. Aquí siempre buscamos enriquecer los marcos del debate, enriquecer nuestra mirada, ampliarla y ensanchar también la mirada de todos.
“LO MAS IMPORTANTE ES DECIR LA VERDAD”
Dadas las características de la crisis actual (se dice que ya pasó pero los coletazos se sienten aún) es importante pensar el país y actuar en y por el país. En este sentido, creemos que hoy es tiempo de madurar, reflexionar y actuar. Y por sobre todas las cosas, no confundir el accionar crítico con criticar las acciones de los otros.
Seguramente ha de haber un tiempo para criticar y/o reprobar, pero dentro de los marcos institucionales válidos y con férreos argumentos, y todo esto con el criterio de verdad (porque como sabemos desde chicos “es importante decir la verdad”) como principal parámetro.

Dada la ubicuidad de los medios de comunicación, hoy sus mensajes se replican de manera intensa y fugaz. Tanto la televisión, como Internet, como la radio, entre otros medios, dispersan –con mayor o menor eficacia- mensajes de todo tipo. Esto permite enriquecer el nivel democrático de un país porque implica diversidad de criterios, opiniones y formas enunciativas, pero el problema se manifiesta cuando aparece la descalificación y la mentira como modos de expresión.
Circula viralmente –así se dice en el mundo interactivo- un video en el popular sitio denominado YouTube con una fuerte crítica hacia la minería. Allí se critica a la minería como industria, no hay matices, no hay lugar a interpretación: la minería es mala y hace mal. A todos.
El guión es una diatriba contra la minería. Y los actores –muy famosos de por cierto- actúan muy bien su papel. (Es muy probable que ninguno de ellos comprenda mucho del tema, es improbable que haya chequeado la fuente de lo que recitan, o sea son críticos de la minería pero no de su propio pensamiento).
Lo peligroso no es la crítica en sí misma sino la carencia de seriedad. No hay en el video una sola fuente que sirva de sostén de lo expresado. En un texto brillante, Alejandro Fracsara, sociólogo y consultor de empresas, (publicado en NOTINUC “Miradas al Sur”-Pag.16/Sec. Economía) se pregunta a este respecto “¿Qué estadística se está manejando? ¿De ser cierta, no es una información que merecería difusión mundial?”.
La ironía es una cruda realidad. ¿Desde qué lugar hablan estos actores? ¿Por qué están tan seguros de lo que dicen? ¿Por qué los golpes de efectos para lograr ansiedad, para vender miedo? Señala Fracsara: “Otros actores fuertemente motivados, advierten que, de extraer Uranio, quedaremos todos convertidos en una masa informe de carne mutilada. En la realidad, cualquier geólogo puede informarnos que el Uranio es un mineral que se encuentra en la tierra en forma natural. Lo que podría llegar a producir horrendas malformaciones es una explosión de energía nuclear, que puede ser deliberada como el fantasma escalofriante de Hiroshima o puede ser accidental como el tristemente célebre caso de Chernobyl. Pero el Uranio en si es tan inocente como, por ejemplo, la glicerina. Con la glicerina se puede fabricar nitroglicerina, pero la glicerina en si no es dañina.”
Y de este tipo de imprecisiones se nutre el video dramatizado en las palabras crispadas y solemnes de los actores comprometidos y con un gesto grave en sus rostros.
Obviamente, el cianuro merece su propio párrafo. Ay! el cianuro, siempre el fantasma imperecedero de los efectistas. “Resulta que la Minería –apunta Fracsara- usa cianuro para la lixiviación de metales, y ellos aseguran que ese veneno, luego de usarse, es arrojado insensiblemente a los cursos de agua naturales, intoxicando a poblaciones enteras.”
Luego el sociólogo (claro: Fracsara es sociólogo, o sea una persona que conoce de fuentes de investigación, y sabe que la verdad es algo importante para una sociedad) relata en relación con el modo en que se describe el accionar del cianuro: “Este momento es de una gran intensidad dramática, y produce el efecto buscado: da miedo. La necesaria elipsis deja de lado algunos detalles : la minería no es la única Industria que utiliza cianuro en sus procesos; tampoco el cianuro es la única tecnología para separar metales de la roca (o sea lixiviar); los controles ambientales que exigen los organismos financieros Internacionales son de una exigencia tan rigurosa que si las empresas no las cumplen les cortan el crédito; la actividad minera está regida por una ley ambiental nacional, y tantos etcéteras más que resulta más práctico no hablar de eso porque, con todos esos condicionamientos, se pierde el impacto comunicacional buscado.”
Luego del cianuro, el agua y su mal uso, su abuso y su seca muerte. Entonces nos damos cuenta que todos los que trabajan para la minería son gente vilmente engañada o algo peor aún, gente deshonesta. Veamos este dato; “En San Juan, el uso previsto de agua para la explotación de Veladero, Gualcamayo, Pascua Lama, Casposo y Pachón, es de 1200 lts. por segundo mientras que el consumo agrícola en todo San Juan es de 168.077 litros por segundo, es decir, que esas minas van a usar apenas el 0,714 por ciento del consumo agrícola.” Pero el video es contra la minería.
El video es categórico y autoritario: no debate, no duda, no deja lugar a dobles lecturas, pero no posee argumentos en los que sostener su arsenal retórico. Construye un mundo “ingenuo” y “bueno” frente a una industria –la única- como la minería que es representada como “el mal de todos los males”. Mundo binario, elemental. El video es insostenible, no resiste un mínimo debate con la verdad, porque con quien nunca puede debatir es con la verdad.
Porque se pueden hacer críticas a la minería, se puede estar de acuerdo con un determinado criterio de Gestión Ambiental o con una ley, pero lo que resulta extraño es el “tiroteo” feroz contra la industria. ¿Conocerán estos actores y quienes guionaron el video, los Programas de RSE que desarrollan las empresas mineras junto con el Estado y las comunidades locales? ¿Tendrán idea acerca de las leyes que regulan la actividad?

En suma, es cierto es que no todo se aprende de chico, como decíamos al principio, aunque tanto de chico como de grandes sabemos que las mentiras tienen patas cortas, y que es importante decir la verdad. En definitiva, se puede estar de una vereda, se puede estar de otra: pero hay que decir la verdad. Ser crítico es una responsabilidad importante, pero cuando uno desea criticar primero tiene que hacer el ejercicio de ser crítico también de lo que uno va a decir. Para oponerse a algo es importante informarse, escuchar diferentes voces. Eso enriquece y mucho.


Fuente: Boletin Fundamin

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